Se pasan la vida enseñando como comprender el mundo, enseñando de moral, de lo bueno que es cultivar la mente y lo que valen las palabras. Pero lo único que queda son perspectivas, formas de mirar lo que a todos nos mata.
Que tiene de satisfactorio saber ver, si lo que hay del otro lado no es más que historias sin solución, muchos caminos con final incierto. La causalidad formó al mundo, y por la misma causalidad fue parido el hombre.
Todos recorremos la vida siguiendo un estandarte; pero no es nuestra mirada fija en la bandera lo que nos convierte en lo que queremos ser, si no las oportunidades que se nos presentan para conllevar el tormento, la locura, o lo sublime del festejo.
Los mas buenos terminan llorando, los mas malos terminan riendo, pero al final todos terminan pagando.